Playa de Montaña Pelada

Al sur de la isla, en Granadilla de Abona, encontrarás una playa de arena blanca escondida entre rocas talladas por el mar a lo largo de los años. Este pequeño cono volcánico en que el pasar un día de autentica desconexión, surgió como producto de una erupción submarina. Hoy en día, las arenas de Montaña Pelada albergan una impresionante flora autóctona que sobrevive en consonancia con las áridas condiciones del mar. Toda una delicia para los amantes de lo exótico.

Playa de Antequera

Una playa completamente vírgen y de aguas tranquilas a la que solo se puede acceder a pie o en barco. Los amantes del senderismo encontrarán este oasis al final de un sendero que empieza en Igueste, San Andrés. Un arenal de casi 500 metros de largo con vistas privilegiadas al imponente Macizo de Anaga. Eso sí, te aconsejamos que lleves previsiones, especialmente agua, la playa es tan solitaria que te será dificil comprar en sus alrededores.